Al principio, la Tierra era un lugar desierto con parches de agua entre los continentes. Un día ella quiso arreglarse para ser la más bonita entre todos los planetas. Sobre todo más bonita que Venus que era famosa por su belleza mítica.
Primero, la Tierra mezcló el agua con piedras y mica para crear miles de arroyos y lagos. Estaban muy brillantes bajo el Sol, y por eso tenía que bajar un poco la intensidad, y creó montañas y rocas alrededor. Arriba de las montañas hacía frío y la nieve brillaba. Había mucho contraste y los ojos se cansaban al mirar por tiempo prolongado, y decidió la Tierra agregar plantas verdes, para que se pudiera mirarla por mucho tiempo y no cegarse del brillo de su belleza. Así se ganó el título de la más bonita en el universo.
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